Sorma, más sostenible que nunca

22 Enero 2020
Sorma, más sostenible que nunca

Sorma emprende con fuerza el camino de la protección del medio ambiente para reducir al mínimo el impacto de su actividad. La empresa, líder en Italia en la distribución de herramientas de corte para la industria mecánica y de herramientas diamantadas superabrasivas, en las últimas semanas ha completado el paso para reemplazar el plástico utilizado en los embalajes secundarios por materiales ecosostenibles 100 % reciclables.

Más concretamente:

  • ha sustituido el film alveolar por un papel natural certificado FSC, compuesto en un 50 % por fibras de hierba;
  • la cinta adhesiva utilizada para cerrar el paquete ahora es de papel y goma natural, por lo que se puede reciclar con facilidad junto al resto de la caja.

Además de la gestión de los embalajes secundarios, sobre los cuales Sorma tiene el control total, la empresa ha puesto en marcha una mesa con sus socios para reducir, en la medida de lo posible, el uso del plástico también en los embalajes primarios.

La decisión de apostar por embalajes sostenibles solo es una de las áreas que la empresa ha identificado para mejorar el impacto ambiental. En los últimos años, Sorma ha dado otro paso importante instalando paneles fotovoltaicos en el tejado de su nuevo centro logístico, solución que le permite reducir al mínimo el consumo de energía derivada de combustibles fósiles.

Todas estas iniciativas suponen un coste financiero a corto y medio plazo, pero el deseo de la empresa es aportar su pequeña contribución a una causa superior que nos afecta a todos: empresas, instituciones y ciudadanos.

«Somos conscientes de que son decisiones casi infinitesimales frente al problema de la degradación ambiental —explica Elena Galluzzi, responsable de comunicaciones de Sorma—; nuestras acciones individuales no son suficientes, al igual que no son suficientes las de las pequeñas y medianas empresas como la nuestra. Aún así, creemos que esto no puede ser una escusa para rendirnos a la indiferencia sino que, por el contrario, debe servir para aumentar nuestro nivel de intervención: queremos exigirnos y exigir más».